Covent Garden
- market-hall
- piazza
- Precio: Free entry (shops/stalls priced individually)
- Horario: 10:00 - 20:00 todos los días (horarios de tiendas variables)
Historia
En la década de 1630, Inigo Jones trazó la plaza de Covent Garden por encargo del conde de Bedford, dotando a Londres de su primera plaza pública planificada e inspirándose en las piazzas italianas que había admirado en sus viajes, con la iglesia de St Paul cerrando su lado oeste. La plaza se convirtió pronto en el principal mercado de frutas, verduras y flores de la capital, un comercio bullicioso que llegó a estar tan congestionado y mal reputado que inspiró el escenario de la florista Eliza Doolittle en el Pigmalión de George Bernard Shaw, hasta que el mercado terminó por desbordar el espacio disponible y se trasladó a Nine Elms en 1974.
El elegante pabellón de hierro fundido y cristal construido en la década de 1830 para poner algo de orden en aquel caos se salvó de la demolición cuando el mercado se mudó, y en su lugar fue restaurado como una galería comercial cubierta. Hoy alberga boutiques independientes, cafés y puestos, mientras artistas callejeros con licencia siguen entreteniendo al público bajo sus columnas, algo parecido a lo que antes hacían los comerciantes. Un poco más al norte, el Royal Opera House lleva representando ópera y ballet en el mismo emplazamiento desde 1732, confirmando el papel de Covent Garden como corazón de las artes escénicas londinenses.
¿Sabías que...?
La iglesia de St Paul, escondida detrás de la plaza, es conocida como "la Iglesia de los Actores" por su larga vinculación con el mundo del teatro y por los memoriales dedicados a figuras que van de Charlie Chaplin a Vivien Leigh. Su gran pórtico orientado hacia la plaza no es, curiosamente, la entrada real: el conde de Bedford quería un edificio sencillo y económico y, según cuenta la tradición, le dijo a Jones que debía ser "poco mejor que un granero", a lo que Jones respondió que le construiría "el granero más bonito de Inglaterra". Como las normas eclesiásticas exigían que el altar estuviera orientado al este, en el lado opuesto a la fachada que mira a la plaza, la entrada real se colocó en la parte trasera, junto al cementerio, dejando la fachada con columnas que hoy admiramos como una elegante puerta falsa.
Tampoco los artistas callejeros actúan sin control: desde los años ochenta, Covent Garden gestiona un sistema formal de licencias, en el que los artistas se presentan a una audición para conseguir un hueco en el calendario y reservan puestos y franjas horarias concretas, lo que lo convierte en uno de los pocos lugares del mundo con un sistema organizado para el teatro callejero.
Bueno saber
Pasear por la plaza y el pabellón del mercado es gratis, aunque cada tienda, puesto y cafetería fija sus propios precios y horarios, generalmente entre las 10:00 y las 20:00. Las actuaciones callejeras siguen un horario publicado en lugar de sucederse sin parar, así que conviene consultar el tablón de la plaza o planear la visita en torno a un pase concreto si se quiere tener la seguridad de verlo.
Si os atraen las artes escénicas, combinad la visita con el Royal Opera House, justo al lado, que ofrece visitas guiadas entre bastidores además de funciones nocturnas. La parada más cercana es la estación de metro Covent Garden, junto a la propia plaza, aunque el paseo desde Leicester Square u Holborn también es corto y agradable.